Esta antigua residencia de la familia Garvey se restauró cuidando cada detalle y se convirtió en este selecto hotel que combina la arquitectura del siglo XIX con los servicios más modernos. Dispone de 32 habitaciones repartidas en 3 plantas. Ofrece a sus huéspedes un bar muy acogedor, un restaurante climatizado y una terminal de Internet. Además, también cuenta con servicio de lavandería y de habitaciones. Hay plazas de aparcamiento disponibles.