El Hotel Blanca Brisa, enclavado en un lugar adorable, en el Parque Natural de Cabo de Gata, ofrece al visitante el confort, la atención y el descanso más puro de la naturaleza. Su situación a la entrada de la barriada de Cabo de Gata, es sin duda uno de los mayores privilegios, del que podemos disfrutar, gozando de los paisajes y lugares más encantadores de Europa.
A 100 metros de las Salinas, que son refugios y hogar de múltiples aves exóticas; junta a la playa de cristalinas y transparentes aguas, respetadas por el hombre; inmerso en un soberbio Parque Natural y Reserva de la Biosfera, con un litoral compuesto de embrujadas calas playas vírgenes.
El Aeropuerto a unos 15 minutos y la capital almeriense a escasa media hora, hablan de las necesarias comunicaciones de un cercano paraíso.
Con todos estos ingredientes y muchas más aventuras por descubrir, la residencia emotiva y relajada está mas que garantizada. La calidad del Hotel-Restaurante Blanca Brisa, complementará con creces los deseos del viajero con una gastronomía regional única, y unos servicios de hotel que les sorprenderán, superando ampliamente su denominación de dos estrellas.
Situación El Cabo de Gata, uno de los hitos del litoral mediterráneo en el Sudeste de la Península Ibérica, es el extremo de una sierra volcánica que limita por oriente las llanuras almerienses y los campos de Níjar. El contacto con el mar aparece marcado por la existencia de bellísimos acantilados que alternan con calas tradicionalmente aprovechadas como refugio por navegantes que se aventuran en sus confines, o para emboscarse y actuar desde ellas durante aquellos siglos en los que la piratería se adueñó de estas aguas, dificultando que se asentara una población estable en sus tierras, hecho que en parte las ha preservado.